Archivo | julio 2012

Macarons de limón con crema de chocolate blanco y limoncello

 

Como buena navarra, soy de lo mas cabezona. Así que aunque es algo que se me resiste, sigo una y otra vez probando recetas e intentando conseguir que me salgan bien los macarons.

Y después de que mi sobrina Sandra me trajese, en navidades, de su viaje a Paris unos macarons de Pierre Hermé estoy loca por conseguir algo parecido…aunque dudo que lo consiga algún día.

Estaban espectaculares, dabas un mordisco y se te llenaba toda la boca de sabor, la textura… eso que se le ocurrió meter la bolsita preciosa con mis macarons maravillosos toda apretujada en la mini maleta con sus millones de toneladas de ropa. Pa matarla vamos…

Conclusión, planear un viaje a Paris para  volver a probar los macarons del que dicen es el mejor pastelero de toda Francia. Y aprovechar para llenar mi cocina de mil artilugios maravillosos que aquí no encuentro…

Este es uno de mis últimos intentos, inspirado en una receta que encontré en  retro cake

 

Macarons de limón con chocolate blanco al Limoncello

Ingredientes:

  • 140 gr. de harina de almendra (almendra molida)
  • 250 gr. de azúcar glas
  •  25 gr. de cacao en polvo
  • 100 gr. de claras de huevo, a temperatura ambiente.
  • Colorante en gel de color amarillo
  • Zumo de limón

Mezclamos la almendra, el cacao y el azúcar glasé, tamizamos. Debe quedar fino, sin grumos.

Batimos en un bol 50 gr de claras  hasta que queden blancas y espumosas con ayuda de un chorrito de limón, no se deben montar del todo. Subimos la velocidad y las levantamos justo hasta el punto en que están blancas y flexibles, pero si formamos un pico se baja un poco. Si las levantamos demasiado, la textura del macaron se estropea. Añadir el colorante en gel en este paso.

No hagáis como yo y echéis medio bote porque en vez de amarillos os quedaran naranjas… una pena.

En un bol más pequeño tamizamos y batimos con  las varillas la almendra, el cacao y el azúcar glas  y los añadimos  de forma envolvente, en tres tandas a las claras montadas. Añadir ahora el resto de las claras y seguir removiendo de forma envolvente.  No tenemos que preocuparnos de si las claras se bajan, debe quedar una textura macaroné, es decir, que la masa no esté ni muy líquida ni muy dura para cuando hacemos las bolitas.

 

Con la ayuda de una cuchara poner la mezcla en una manga pastelera con una boquilla lisa redonda. Yo utilizo un kit para hacer macarons que me regalo mi niño en el que viene una manga y un tapete de silicona. Si no se puede utilizar papel de horno. Le hacéis con un rotulador unos círculos del mismo tamaño como guía y lo colocáis dado la vuelta sobre la bandeja del horno.

Si quedan picos es el momento de retirarlos. Le damos unos golpes a la bandeja para ayudar a bajar la masa y eliminar las posibles burbujas de aire.

Dejamos reposar los “macarons” durante unos 45 minutos. Parece ser que el tiempo de reposo hace que la superficie se seque y quede más durita y crujiente y garantizamos que les salga su característica corona o pie en la base.

El horneado es fundamental, sin ventilador y con el horno precalentado a 140 grados. Es importante que no se haga vapor, asi que si vuestro horno no tiene chimenea o salida de aire, podéis dejar la puerta un poco abierta con la ayuda de un tenedor. Unos 12 o 15 minutos serán suficientes.

Dejamos enfriar sobre una rejilla a temperatura ambiente hasta que se despeguen. Es importante no ser impacientes y esperar a que tanto los macarons como el relleno estén fríos, sino se estropean y reblandecen.

Para el relleno de crema de Chocolate Blanco al Limoncello:

  • 80 gr de chocolate blanco al 35%
  •  160 gr de nata al 35% de MG (nata de montar)
  • Un poco de licor de Limoncello
  • un par de gotas de esencia de limón

Ponemos el chocolate con la nata unos segundos en el microondas y, cuando esté caliente la nata (el chocolate no estará derretido), removemos con una espátula  hasta formar una pasta homogénea. . Añadir un poco de licor de Limoncello a la crema y mezclar bien. Cubrir “en contacto” la crema con papel film transparente y enfriar en la nevera durante al menos 2 horas. Después batir  hasta obtener la consistencia de una crema untuosa para pasarla a una manga pastelera con boquilla lisa redonda.

Poner con la manga una nuez de esta crema sobre la mitad de las conchas y cubrir con otra concha de macaron del mismo tamaño. Presionar ligeramente sin aplastar.

Espero que los disfrutéis, a mi hijo le encantaron, se los comía de dos en dos…

Tarta limón-limoncello para Mario

 

Hace ya un añito que vi por primera vez la carita preciosa de mi pequeño Mario, así que para celebrarlo una tarta, esta vez una  de limón y  limoncello de Peggy Porschen.

 

 

En realidad la receta era una “layer -cake”, pero a última hora decidí decorarla con fondant, aqui os dejo la receta.

INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO

  • 200 gr. de mantequilla sin sal ablandada
  • 125 gr.de azúcar fino
  • una pizca de sal
  • la piel de 2 limones rallada fina (sin tratar con ceras ó lavarlos bien)
  • 4 huevos medianos
  • 200 gr. de harina con levadura

PARA SIROPE DE AZÚCAR

  • 150 ml. de zumo de limón recién exprimido
  • 150 gr. de azúcar fino
  • 50 ml. de licor “Limoncello”

 PARA EL RELENO “BUTTERCREAM”

  • 80 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 80 gr. de azúcar glas tamizado
  • una pizca de sal
  • 40 gr. “lemon curd” (otro día os pongo la receta)

 Precalentamos lo primero el horno a 200º con aire.

Ponemos en un bol la mantequilla, el azúcar, la sal y la ralladura de limón y batimos hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa.

Batir en otro bol los huevos e incorporarlos poco a poco a la mezcla anterior batiendo enérgicamente. Si la mezcla empieza a separarse o cortarse, dejar de añadir los huevos y batir con 2-3 cucharadas de harina. Esto hará que la mezcla vuelva a ligarse. Una vez que los huevos están incorporados por completo y la masa ligada, tamizar la harina y remover ligeramente con una espátula de plástico hasta que la masa esté mezclada.

Esto hará que el bizcocho quede ligero y esponjoso.

Ponemos la masa en el molde, forrado previamente con mantequilla y harina, y horneamos durante 15-20 minutos. Si se usa un molde hondo le costará más hacerse, yo lo he hecho en dos veces dividiendo la masa, y se puede hacer tambien en dos o tres moldes del mismo tamaño.

En caso de duda de si esta hecho o no el bizcocho,  insertar un cuchillo limpio o una brocheta de madera en el centro, este debe salir limpio.

Mientras el bizcocho se está horneando, preparamos el sirope para empaparlo. Ponemos el zumo de limón y el azúcar fino en un cazo y lo llevamos a ebullición. Hervir a fuego lento hasta que los cristales del azúcar se hayan disuelto. Quitarlo del fuego, dejar que se enfríe un poco y entonces añadir el licor “Limoncello”.

Una vez que el bizcocho se haya horneado dejarlo reposar durante 10 minutos fuera del horno. Usando un pincel de cocina empapar con el sirope la parte superior de los bizcochos cuando todavía estén calientes, esto hace que el sirope se absorba más rápido.

Cuando estén templados, pasar un cuchillo por el borde y desmoldar los bizcochos dejando que se enfríen completamente encima de una rejilla.

Para el relleno, poner la mantequilla, el azúcar glas y la sal en un bol y batir hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa. Añadir el “lemon curd” a la mezcla y remover hasta que se mezclen por completo y quede una crema aterciopelada.

Montar el bizcocho en tres capas usando el sirope de limoncello y 1/3 del “buttercream” para empaparlas. Con el relleno de “buttercream” sobrante cubrir la parte superior y los lados del pastel. y decorarlo con fondant.

 

 

 

 

Tarta de Santiago

 

Felicidades a  los Santiagos, en especial a mi sobrino, a todos esos  buenos amigos venidos de “terras galegas”  que  comparten nuestro día a día y a todos los gallegos en general.

 

Para celebrar este día grande, esta vez, la famosa Tarta de Santiago. Sus características e ingredientes vienen recogidos en el BOE (22/3/2006), si aunque pueda parecer extraño, y su distintivo la cruz de la orden de Santiago.

La Cruz de Santiago es una cruz latina que simula una espada, con forma de flor de lis en la empuñadura y en los brazos. Se dice que su forma tiene origen en la época de las Cruzadas.

Aquí os dejo la receta

INGREDIENTES

  • 250 gr de harina de almendra variedad Marcona.
  • 250 gr de azúcar
  • 5 huevos
  • ralladura de medio limón
  • 3 gr de canela
  • 25 ml de orujo de hiervas
  • azúcar glas para decorar

 

Precalentamos el horno a 175º con calor arriba y abajo.

Molemos las almendras con un robot o un buen almirez, hay que tener cuidado porque la almendra tiene mucha humedad y puede que si nos pasamos se nos quede hecha  una pasta (tipo turrón Jijona, mejor no preguntéis…)

Otra opción es comprarla ya molida, mas cómodo pero siempre se pierde sabor y textura…

En un bol ponemos los huevos con el azúcar, la canela, la ralladura de limón y el orujo y batimos hasta que espumen y blanqueen. Después añadir la almendra molida y mezclar con una lengua o espátula de plástico. No es necesario batirlo, ya que no queremos que la mezcla se airee, ni suba en el horno.

Poner en un molde desmontable de unos 22 cm de diámetro, forrado con mantequilla y harina y hornear durante 35 minutos.

Dejar que se enfrié sobre una rejilla y decorarla luego con azúcar glas.

 

 

 

Os dejo unas fotos de mi última visita a Santiago, Galicia entera es espectacular, la gente maravillosa y se come de escándalo, así que visitarla en cuanto podáis.

 

 

 

Mi primera tarta cúpula, un balón de baloncesto para Patri

Quería preparar una tarta para el cumpleaños de  mi ahijada Patri y cuando me regalaron el libro de Peggy Porschen  “Boutique baking” y vi la tarta cúpula de franbuesas, pense en una tarta con forma de balón de baloncesto.

 

 

Y estaba deliciosa,  el relleno era suave y cremoso y con las frambuesas… me encantó y disfrute muchísimo haciéndola.

Ingredientes que necesitaremos

PARA LA CREMA PASTELERA

  • 3 yemas de huevo
  • 125 gr. de azúcar
  • Esencia de vainilla
  • 500 ml. de leche entera
  • 50 gr. de Maicena

PARA EL BIZCOCHO

  • 3 huevos medianos
  • 125 gr.de azúcar glas
  • 125 gr. de almendras molidas
  • 3 claras de huevo
  • 15 gr de azúcar
  • 40 gr. de harina

PARA EL RELENO:

  • 250 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de mermelada de frambuesa y rosas (o de frambuesas de buena calidad)
  •  150 gr. de frambuesas

PARA LA DECORACIÓN:

  • 350 gr. de fondant blanco y colorante en gel, yo use rojo y amarillo mezclándolos hasta conseguir el tono.
  • 1 cucharada de mermelada de frambuesa

Lo primero como siempre precalentar el horno a 220º y forrar dos bandejas  con papel antiadherente, también se pueden untar con mantequilla y harina, pero el papel de hornear siempre es mas cómodo.

Mientras haremos la crema pastelera para que vaya enfriando.Para ello ponemos la leche con la esencia de vainilla en un cazo y calentamos a fuego lento.

Batimos en un cuenco las yemas con el azúcar, añadimos la maicena y removemos hasta que se mezclen.

Cuando la leche esté caliente, sin llegar a hervir, echaremos ¼ de la leche sobre la mezcla anterior y removeremos hasta que quede sin grumos. Echamos esta mezcla en el cazo con el resto de la leche y continuamos calentando hasta que se empiecen a formar pequeñas burbujas en el centro, revolviendo bien para asegurarnos de que la crema no se quema ni se agarra en el fondo.

Es importante probar la crema para comprobar que está cocida, no tiene saber a harina y la textura tiene que ser aterciopelada y espesa.

Pasamos la crema a un bol o una bandeja y para evitar que se forme una película o costra en la parte superior, la cubriremos con film transparente, presionando firmemente para asegurarnos de que no quedan burbujas de aire. Dejamos que se enfríe primero a temperatura ambiente y despuésen el frigorífico hasta que la necesitemos.

Seguiremos con el bizcocho, batimos los huevos enteros junto con el azúcar hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa y tamizamos juntas la harina y la almendra molida. Y la incorporamos poco a poco a la mezcla con una espátula.

En un bol seco y limpio batimos las claras con el azúcar hasta que se formen picos blandos y  mezclamos  el merengue a la masa anterior con movimientos envolventes, para no bajar las claras.

Dividimos  la mezcla de modo uniforme en las dos bandejas de horno preparadas y nivelamos la superficie usando una espátula o el reverso de una cuchara.

Hornearemos este bizcocho durante 8-10 minutos (depende del horno). Estará listo cuando los lados empiecen a despegarse de los bordes y la parte superior esté ligeramente oscura y flexible al tacto.

Dejamos que se enfríen fuera del horno pero sin sacarlos de las bandejas. Una vez que estén fríos los cubriremos con film transparente para evitar que las láminas de bizcocho se sequen y los reservaremos.

Para terminar el relleno, pondremos la crema pastelera en un bol y batiremos, añadiendo  la mantequilla ablandada poco a poco hasta que toda la mantequilla esté incorporada y la crema haya engordado.

Y ya solo queda el montaje, que parece complicado pero en realidad no lo es tanto. Poner el molde esférico (de  unos 15 cm.) encima de un bol más pequeño, para mantenerlo firme. Podeis usar cualquier bol, cuenco o artilugio que encontreis en vuestras cocinas siempre que tengan forma esférica. 

Envolveremos el interior de nuestro molde con film transparente de forma que sobresalga por los bordes, cortamos en una de las láminas de bizcocho un círculo de 30 cm. y  lo usamos para forrar el molde esférico, dejando que sobresalga un poco de los bordes. Al meter el bizcocho se nos formarán uno o dos pliegues triangulares que debemos cortar con mucho cuidado de forma que el bizcocho de ajuste al molde perfectamente.

Ponemos una capa gruesa de la crema en el fondo del molde y colocamos 6 u 8 frambuesas en la crema, ponemos otra capa de crema encima y continuamos añadiendo capas de crema y frambuesas hasta que  alcanzamos casi el borde. Nivelamos la última capa de crema usando una espátula.

Cortamos en la lámina restante de bizcocho dos círculos de 15 cm. o del diametro del molde que hayais utilizado y formamos con ellos y con una fina capa de mermelada de frambuesa un “sándwich”. Lo ponemos en el molde, encima de la última capa de crema y extendemos una capa delgada de crema para terminar.

Cortamos el bizcocho sobrante de los bordes y dejamos enfriar enel frigorífico  de 4 a 6 horas o preferiblemente toda la noche.

 

 

 

Para decorarlo, sacaremos el bizcocho y le daremos la vuelta sobre una base firme. Pincelamos suavemente una fina capa de mermelada de frambuesa y extendemos el fondant con un rodillo hasta alcanzar un espesor de 3-4 mm. Debe ser lo suficientemente grande como para cubrir la cúpula.

 

 

Enrollamos la masa en el rodillo y ponerla encima de la cúpula. Alisamos el fondant en la parte baja de la cúpula con los dedos, ajustamos y cortamos el exceso con un cuchillo. Para hacer el efecto del balón, haremos unos pequeños agujeros con la ayuda de una boquilla pequeña y lisa, y terminaremos decorando con fondant blanco los ultimos detalles de las lineas del balón.

 

 

 

 

 

Animaros a preparar esta tarta porque merece la pena, la forma es espectacular y se puede decorar de muchas formas diferentes.

Tarta de granja y cupcakes de animalitos para el cumpleaños de Leyre

Hace unos días mi amiga Sandra me hizo un regalo que me encantó, sobre todo por el momento y la forma en que llegó, así de sorpresa, en unos días un tanto ajetreados y raros.

Y como el día 1 de julio  fue el segundo cumpleaños de su pequeña  Leyre, como no prepararle algo especial…

 

 

La tarta es un bizcocho de chocolate (receta en la entrada anterior),  en tres pisos, relleno con una buttercream de chocolate aromatizada de naranja y decorada con fondant de colores.

 

 

Y como en una granja no pueden faltar los animales, aquí los teneis

 

 

 

 

 

 

De los pobres no quedaron ni miguitas, a los niños les encantaron. Y la cara de Leyre al ver su tractor rosa lo mejor del día.

 

 

San Fermín con Red Velvet

Viva San Fermín!!!!

Por fin han llegado las fiestas y después de nervios, reservas para el almuerzo, preparativos varios y de comprobar con asombro que puedo atarme los pantalones de hace dos años (el año pasado no cuenta ya que estaba a puntito de pegar yo el chupinazo), la alegría ha estallado tanto en la ciudad como en mi casa (sobre todo por los pantalones).

Y como la alegría se traduce en mi caso en encender el horno o la vitro, pues me ha dado por hornear cupcakes.  Y  que puede haber mas sanferminero para estas fiestas que unos espectaculares Red Velvet.

La receta:

  • 150 gr de harina
  • 12 gr de levadura
  • 30 gr de cacao en polvo
  • 2 huevos medianos
  • 90 gr de mantequilla
  • 50 ml de nata liquida
  • 140 de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • colorante alimentario rojo

Su elaboración es igual de sencilla que cualquier otro cupcake, y el sabor y el color…me encantan…

Como siempre lo primero es precalentar el horno a 180º, 160º si lo ponéis con aire como yo.

En un bol grande ponemos la mantequilla en pomada (blandita) con el azúcar y batimos con una batidora de varillas o robot hasta que la mezcla este homogénea. Entonces añadiremos los huevos uno a uno batiendo a velocidad más lenta, hasta que se incorporen.

Por otro lado tamizaremos la harina con la levadura y el cacao en polvo y  añadimos la mitad a la mezcla anterior, incorporaremos la nata con el extracto de vainilla y después la otra mitad de la harina con la levadura y el cacao. Batimos todo a velocidad baja y por ultimo le pondremos el color, en este caso yo utilice uno en gel, el red-red de la marca willton, un par de cucharadas.

Mirar lo bonita que quedo la masa sin todavía meterlos en el horno.

 

 

Y como quedaron decorados con azúcar glas y fondant

 

 

Lo mejor de todo tener el privilegio de poder disfrutar de uno de ellos mientras te tomas un cafecito y ves pasar al santo a unos poquitos metros de ti.

 

Gracias sister, te lo pagaremos con mucho, mucho azúcar…